domingo, 5 de febrero de 2012

26-06-2007


A la orilla de la vida, recordando su existir,
un alma delinea palabras de nostalgia,
de un tiempo tan lejano, para sí misma
y tan cercano, cuando intenta sentir.

Recuerda la promesa, nunca pronunciada
de intentar ser feliz, enérgica llamada,
y mientras piensa en cuanto cree imposible,
busca el pasado como si entrase en él.

De un instante, de un suspiro, vuelve en sí
y encuentra en su rostro la sonrisa esbozada,
en su pecho, su memoria desamparada
arde tímidamente, pues anhela vivir.

“Afuera hay un futuro, misterio por conocer,
no debo abandonarle, no sin antes tener
noción de lo que era, lo que puede ser
y así el hoy de ahora, recordaré mañana"

La verdad sea dicha, el hombre busca la verdad
que anhela tímidamente implique su felicidad,
de ahí en más, libre se es en la conciencia,
de marchar o de seguir... en esencia, en presencia.

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