domingo, 5 de febrero de 2012

01-10-2007

No es de extrañarse que a cualquier daño corpóreo profundo y su seguida cicatriz, sea revivido de manera hiriente y a veces insoportable su dolor ante cualquier exposición al frío, y si se entiende como realidad que el frío más absoluto se siente en la soledad, es inherente sentir renacer el pesar de todo cuanto malamente hemos vivido, aunque ya haya sido dicho "cuando te sientas solo... recuerda".

Entonces no queda más que la absurda ilusión de la luz venidera y la tranquilidad implicada, aunque no sea más que aquel arcoiris que siendo hermoso a distancia, en la cercanía se vuelve nada, y como no es discutible que un verdadero pesar escapa de los límites de este mundo... ni aun la muerte no se presenta como solución alguna.

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