domingo, 5 de febrero de 2012

19-07-2009

Es estar revisando mil páginas de vidas pasadas y añoranzas perdidas, y darse cuenta que ninguna cosa ha salido suficientemente bien, al menos no en relación cuanto se necesitaba, no en relación a cuanto se entregó, por decirlo de otra forma, mientras más dedicación y preocupación he enfocado en algo, mientras más esperanzas he guardado, en el cansancio de mis sentimientos, respecto a algún hecho, ante el anhelo de algún suceso, mucho más tristes han sido los resultados, quizás justamente porque la mayor necesidad genera dependencia y ello mayor sensibilidad, no sé, ni creo que en algún momento llegue a saberlo completamente.

Y todo esto sería tan poco relevante si no me doliese tanto, si no viese una y otra vez como no puedo ponerme de pie aun cuando lo intento indefinidamente, estando casi irremediablemente convencido de que mientras más erguido se esté más fuerte será la caída, que esta es inminente, todo esto importaría tan poco si tuviese algo por lo que luchar, una razón que fuese recíproca para conmigo.

Jamás desee sentirme así, jamás me cruce de brazos y dejé de luchar por lo que quería, jamás permití que el bienestar vacío de la rutina, el tiempo y la lejanía respecto a las verdades, me alejaran de saber lo que necesitaba, de la verdad de cuanto amé, amo y amaré, desde el más mínimo crujir de la hoja que duerme bajo mis pies en otoño hasta la verdad absoluta de necesitar gente cercana y de ser querido, nunca ignoré nada de ello, nunca dejé de pelear por algún elemento vital en mi existencia… y heme aquí, como si no tuviese nada, siento que nada que emprenda logra funcionar, que mis sueños nacen muertos y se convierten en empujones hacia mi desesperanza.

No me queda ira, sencillamente estoy triste, cansado, de perseguir actividades innumerables solo para huir del vacío que se atraviesa en mi camino cuando este se presenta favorable para un poco de paz, y no imagino demasiado tiempo futuro cargando con esta situación, he dicho infinitas veces “una semana más así y voy a explotar”, pero lamentablemente no es así, mi resistencia y tolerancia crece día a día, lejos de secarse la sabia de mi vida, como si alimentase algo en mi interior, un demonio que aleja la comodidad de mi alma cuando esta cree encontrar estabilidad. La eterna personificación y adjudicación de emociones, solo sirve para confundirme y llevarme entre pensamientos por un par de instantes, cuando en el fondo la soledad, el vacío y la frustración no van a marchar, no mientras sienta que mis energías sirven solamente para quejarme, por todos los demonios existentes, ¡YO NO SOY ASI!.

Tengo claro qué necesito, pero no tengo idea de qué resultados puedo esperar de cada día ni de lo que puedo hacer al respecto, aunque siento que envejezco aceleradamente cada vez que no puedo luchar esa batalla, por razones de experiencias perdí la capacidad de ilusionarme y creer que las cosas sí van a funcionar, pero no quiero volver a equivocarme.

Soy humano, más de lo que desearía, aunque uno mucho mejor de los que hay en todas partes, pero ya no me es suficiente con solo entregar amor y ayudar al mundo, ni me es suficiente con interpretar lo que recibo como tal o cual cosa, veo bien en la oscuridad, pero nací para caminar de día.

"Francisco, nunca más"



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