domingo, 5 de febrero de 2012

14-05-2009

Muchas cosas han perdido el sentido, desde hace un tiempo, aunque creo que ha sido solo el culmine de un proceso largo y doloroso, postergado por mi infinita paciencia, pero que terminó, de la misma manera que, dicen, se encuentra luz al final del túnel, a los efectos una luz tenue y bastante gris, y que me molesta por la costumbre. En palabras concretas hoy terminé de hacer la diferencia entre “estar bien” y sentirse sobrado de energías, mi caso siempre es el segundo, y por eso logro hacer muchas cosas, pocas de las que querría, muchas de las que debo. Terminé por reventarme del hecho de que, a pesar de no estar sumido en la típica tristeza que me ha acompañado innumerables veces y desde hace suficiente tiempo, me siento incómodo la mayor parte del tiempo… la “incomodidad anímica” es algo demasiado complejo para describirlo entre pares de líneas.

“…me cuesta creer que existan ángeles, nadie puede estar dispuesto a cuidar a seres tan olvidadizos… pero los he visto, me he visto...”

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