¿Qué es realmente sorprenderse? Nunca me lo había
preguntado, pero lo entendí de golpe al darme cuenta de que en este mundo había
una mujer, una que parecía algo completamente nuevo para mí, parecía que fuese
la primera vez que conocía a una persona que viviera en mi mundo, por lo menos
eso llegué a sentir. Ella fue esa parte de mí que había perdido en algún
momento, y conocerla fue como reencontrar lo que había extrañado durante toda
mi vida.
Cuando la vi, yo ya había vivido lo suficiente como
para saber que las personas se hieren continuamente unas a otras, y por tanto,
validaba mis dudas completamente, pero a su vez, descubrí que vivir sin ser
capaz de confiar en nadie era equivalente a negarse a sentir amor por alguien
más, es tan fácil herir y ser herido, que por lo mismo no podía lastimar a
alguien cargándole culpa de mis dolores de la juventud.
Hasta ese entonces, distinguía a dos
clases de personas, las que sonríen porque se sienten felices y las que sonríen
para hacer ver a los demás que son felices, pero cada vez que me encontraba con
ella sentía que sonreía para hacerme feliz justamente a mí, y para cuando me
analicé, estaba haciendo lo mismo por ella, y entonces, apenas sin darme
cuenta, estaba asumiendo que éramos felices si estábamos juntos.
Existen cosas cuya belleza radica en el simple
hecho de no poder poseerlas, o mejor dicho, su belleza es justamente el hecho
de no ser alcanzables, a su vez, existen cosas cuya belleza radica en su
capacidad de acompañarnos permanentemente… ella era una compañía segura pero
que no podría alcanzar de forma permanente, oscilaba entre dos tipos de belleza
que no podían coexistir, como nosotros el uno al lado del otro.
Tengo la certeza de que no podía ser de otra forma,
por eso lo único en lo que pensé al final fue en descansar, ya no había nada
por lo que luchar, ni nada que intentar cambiar, aquel adiós fue lento y
equívoco, pero absolutamente sin retorno, sus recuerdos se consumieron como un
cigarrillo después del sexo o el último carbón de una fogata... fue un calor
absurdo que cerraba algo hecho para morir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario