Equivocarse va mucho más allá de errar en las consideraciones que uno tiene frente a un suceso, a veces significa un análisis errado frente a cosas que no han sucedido. No había terminado de comprenderlo pero se me hizo fácil al notar una sonrisa al frente mío, una que me arrancó impulsos de alegría y vida en un momento en el que me había alejado completamente de esas ideas, fue la primera vez en más de cien días que me sentía realmente vivo, y que volvía a tener interés en lo que estaba frente a mis ojos.
Entendí que yo no podía adivinar del todo cómo reaccionaría frente a cosas que no habían pasado, que no tenía cómo saber lo que pasaría apenas cinco minutos después de dónde estaba, y que por tanto las emociones que me traería el futuro no estaban acotadas a las alegrías o el dolor que ya hubiese vivido.
Cuando la vi, yo ya había aprendido a desconfiar y tenía la determinación de ocupar esa idea como una forma de relacionarme frente a otros, pero esa idea también se cayó a pedazos al entrar en contacto con ella y la delicadeza de su trato descuidado, negarme a percibir esas cosas suponía negarme a percibir el propio mundo y lo real, y entonces entendí que la idea de encerrarme en mi persona era el camino directo a no entender la realidad, y no quería eso.
Mi concepción de lo que es la bondad, la inocencia, la maldad y la torpeza se vieron trastocados como cada vez que conoces a una persona que despierta tus emociones y te genera cercanía, pero a diferencia de otras veces, no era capaz de llegar a nuevas conclusiones, salvo el que no podía buscar certezas en algo tan variable como el comportamiento humano, diría que me llevó a renunciar al intentar entender cada cosa, y a aceptar que el amor, el cariño y la amistad se basan en aceptar esa incertidumbre, incluso si nos causa más daño y dolor.
Yo, que hacía tiempo atrás había considerado que el aprendizaje ya no era suficiente recompensa luego de conocer a alguien y no era consuelo suficiente cuando alguien se iba de mi vida, confirmé que ese era mi más sincero deseo, y que por más que esté acostumbrado a perder o ver marcharse a personas que amo, no es algo que quiera vivir más, pero a su vez me di cuenta de que me falta demasiado por aprender, y que por tanto va a seguir sucediendo, y como una constatación de hecho, no estará ni bien ni mal, simplemente será.
No hay comentarios:
Publicar un comentario