Es tan grande esta ciudad, y tan extraños sus pasillos, que
cuando me veo frente a ellos siento que me va a absorber una soledad profunda,
mucho más profunda que cualquier otra soledad que haya experimentado hasta el
día de hoy.
Cuanto más cosas para ser feliz descubres en tu vida, más necesitas
compartirlas, y cuando sucede eso, tienes la opción de que no sea
inmediatamente posible, haciéndote inmediatamente solitario.
Hoy día, el cielo tiene un tono alegre que no sofoca, las nubes se pasean
contemplándolo todo desde lo alto y es como si sonrieran, siento un vehículo
acelerando a lo lejos, y tengo la necesidad de decidir qué comer al pasar por
el supermercado, en mi lista de cosas por ver y discos por escuchar tiqueo uno más, y
cuando se acaba el día tengo deseos de contarte sobre todo aquello.
Así que, por favor, aparece por ahí, porque lo necesito con profundidad, no
tiene sentido todo lo que pasa por mi cabeza sin tener siquiera la certeza de
tu nombre, o seguridad alguna de conocerte, pero estoy seguro de que cuando te
descubra seré capaz de volver a entregar mi cabeza sobre un hombro, y que toda
lógica de desconfianza que he establecido se verá rota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario