sábado, 1 de agosto de 2015

...romance lunae...



...vivía a los pies del bosque, suficientemente cerca de ella, de modo que nutría mis noches de verano con innumerables diálogos... yo realmente la conocía muy bien, y aunque me decían que estaba loco, podía saber cómo se sentía con tan solo mirarla, como cuando dijeron que ella nunca brillaría por luz propia, esa tarde estuvo especialmente triste... ella nunca me juzgaba, por eso, ahora que vivo en este mundo, donde sólo puedo verla a lo lejos, el escuchar su nombre logra abrigarme... por eso, aunque sea sólo antes de dormir, suelo contemplarla, vieja luna, joven historia...

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