Deshojando junto a los arroyos acabé ese día,
desgarrando con mis
manos lo que el tiempo levantó,
rompiendo la esperanza en mí alojada,
despreciando el día
si es en soledad,
anhelando las sombras
si es en compañía.
Yo mismo, hijo de mis
propias palabras,
fui formado para describir,
fui formado para describir,
con leves recuerdo de
lo era antes de existir,
antes del gran destello,
antes del gran destello,
antes de posar los
propios ojos
sobre aquellos que lo cegaron,
sobre aquellos que lo cegaron,
previo a la primera
palabra,
y póstumo a la última.
y póstumo a la última.
Y ahora, justo antes de
partir, te pregunto,
¿Por dónde saldrá el sol?
¿Por dónde saldrá el sol?
pues su esplendor
contemplar ya no deseo,
y en mi voluntad,
me esconderé una y otra vez de él,
caminando en el limbo,
aquel que me permita habitar entre las sombras
por siempre.
y en mi voluntad,
me esconderé una y otra vez de él,
caminando en el limbo,
aquel que me permita habitar entre las sombras
por siempre.

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