En este mundo, donde las personas viven a ritmos tan lejanos al mío, en
frecuencias que aborrezco tantas veces, yo aún busco mi hogar, apenas
comprendiendo lo que esto implica, cada vez que la soledad y el extravío me
sofocan tan agresivamente, cada vez que mi cuerpo duele así, siento el deseo de
atrapar a mi propio destino y destrozar su cuello, esperando que se ahogue boca
abajo, respirando su propia sangre…
"...observé, el camino aún era el mismo, y la luna aún estaba ahí, permanecieron las melodías de mi infancia, aún
cuando hace años me despedí de ella, la
danza de sus cabelleras trenzadas en broches de flor sigue tras mis ojos,
recordando aquella hermosa cadencia, y hoy ha dado un paso más, y todo es un
poco más lejano. Nuevamente, perdí algo que amaba, y apenas puedo detenerme, es
más, el viento me congela y mi abrigo aferro pretendiendo proteger lo que ahora
soy, aún cuando no me reconozco, aún cuando me soy un extraño y no deseo mi
propia compañía... entonces, la silueta de lo más amado invadió mis sueños, llorando, me aferré a ella demencialmente, como el ente que ha perdido su destino, abandonando en lo total mi propio tino, despreciando a mi propia y magullada mente. "

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