lunes, 3 de junio de 2019

Hebetem

No se ha terminado, ¿Cierto?, aún no acaba, ¿No es así?, digo, ¿De qué manera acabaría aquello que nunca había realmente comenzado?, si lo pienso así, no tiene sentido esta sensación de pérdida y extravío que me ha inundado desde aquella conversación última.

Como un eco constante, resuenan en mi memoria algunas pocas palabras que dijiste, una gran cantidad de frases que llegué a decir, y un conjunto enorme de ideas que nunca llegué a transmitir, esto se ha ido apagando adentro mío, y me ha impedido el sueño y la calma, y el anhelo de llegar a tener ambas cosas nuevamente hoy no es más que una quimera.

Me he muerto cada noche en la cual me he despertado sin encontrar algún rastro de tu existencia, y me ha capturado el vacío y la entereza con la que he enfrentado cada pérdida de mi vida, iniciando cada día sin encontrar un rastro de afección desde el cual pueda aferrarme a idea alguna, es como si, de alguna manera, mi corazón hubiese decidido pasar por alto todo y seguir funcionando sin más, ahora, todo parece como un sueño, como algo que siempre fue intangible e imposible de perpetuar una vez hubiese despertado.

Así me siento hoy en día, ha sido una muerte lenta por apatía, y un renacer entumecido motivado solo por la dimensión de mi persona. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario